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viernes, 12 de febrero de 2016

Carola Martínez Bandera: 25 horas para el teatro

Carola llegó a Hora 25 hace 18 años. Y ya mayor de edad la vida le impuso el reto de dirigir el Teatro en el que creció. Un reto que ella aceptó, un camino en el que ya se echó a andar. Conversamos con ella sobre su vida en las artes escénicas, sus aprendizajes en Hora 25 y lo que viene para ella y para el Teatro.


domingo, 8 de noviembre de 2015

Comentario Express: El país de las mujeres hermosas, de Hora 25


Fotografía: Elvis Zapata



Obra: El país de las mujeres hermosas
Grupo: Teatro La Hora 25
¿Dónde la vio? En Teatro La Hora 25
¿Cuándo? El viernes 23 de octubre

Por: Laura Giraldo García









Si me voy antes que vos
si es así que está dispuesto
quiero que tus noticias
hablen del aire y del sol
Jaime Roos y Mercedes Sosa

Mi casa se vuelve a caer
Mis flores se mueren de pena
Mis lágrimas son charquitos
Que caen a mis pies
Bebe


Ya antes había visto puestas en escena del teatro La Hora 25, en el Pablo Tobón, en el Lido pero nunca en la propia sala del teatro y… ¡tremenda obra con la que me recibe esta sala! “El país de las mujeres hermosas”, obra que ha estado en temporada estos últimos días y que se hace como homenaje a su dramaturgo y director Farley Velásquez.

Al entrar en la sala recordé de inmediato aquella primera obra que vi de este mismo grupo en el Teatro Pablo Tobón Uribe, hace ya bastantes años. La obra se llamaba Electra y el escenario era de un polvo blanco que, desde donde yo estaba ubicada, parecía sal. Bien, este escenario es similar, una arena blanca y suave, piedras en un extremo, unos troncos de árbol y una pileta de agua son los elementos que la conforman y sobre éste cuatro mujeres, las mujeres hermosas que aluden al título de la obra.

Se hacen llamar Abril, Octubre, Junio y Septiembre y cada una de ellas es el rostro, el cuerpo y la voz de mujeres que han sido víctimas del conflicto armado de nuestro país, mujeres que han padecido la vida y sus desconciertos. Abril representa a una actriz de teatro que se suicidó en el año 2005, Octubre es una mujer asesinada en una masacre perpetrada por paramilitares en Apartadó, Antioquia, Junio, una pequeña niña araucana asesinada por las fuerzas armadas de Colombia y, finalmente, Septiembre quien representa a una mujer que lleva más de 25 años buscando a su marido desaparecido.

Con este panorama, la obra permite extraer un sinnúmero de reflexiones frente a la realidad del país, preguntas, afirmaciones, llanto, más preguntas frente a esto que pasa, más incomprensiones frente a la guerra y al dolor que viene con ella. Porque “El país de las mujeres hermosas” puede ser una obra interminable. Porque es la mujer en medio del conflicto, esa mujer vulnerable ante un fusil pero fuerte ante la vida, resistente ante el dolor.

Una de las cosas más sorprendentes de esta obra, a mi modo de ver, es la actuación de Junio, pues, en realidad, es una niña la que actúa, Emiliana es su nombre. Es verla al lado de otras tres mujeres y sentir algo diferente en la puesta en escena, una voz infantil narrando una historia en la cual la protagonista era una niña; es conmovedor y absolutamente bello.

El agua y el fuego también son elementos que aportan a la construcción de las historias, van apareciendo sutilmente y se van haciendo presentes en la musicalidad de la misma, junto con otros sonidos que van emergiendo, letras de canciones que se conjugan con cada historia y que, al escucharlas, incluso en la voz misma de las actrices, algo más sucede en esta intimidad teatral.

Poesía, belleza e historia son tres palabras (y sé que son pocas) con que definiría a esta obra que tanto logró conmoverme.

viernes, 16 de octubre de 2015

María Claudia Mejía: la danza, la vida y, de paso, el teatro



Nos asaltó la duda: ¿y qué es la danza contemporánea? Porque la vemos, la disfrutamos, la sentimos, no la entendemos (casi siempre) pero volvemos a disfrutarla cuando volvemos a verla. ¿Pero qué es eso que la define? Así que invitamos a María Claudia Mejía, coreógrafa, bailarina, directora de Malas Compañías, y nos ayudó en la tarea de comprender mejor eso que vemos, así cuando vayamos a verlo de nuevo, otra vez, no lo entendamos, sólo lo disfrutemos.

(Perdón el trabalenguas).

jueves, 3 de septiembre de 2015

Fin de fiesta



Tras cerrar la Onceava Fiesta de las Artes Escénicas, recibimos la trágica noticia de la muerte de Farley Velásquez Ochoa, director del Teatro La Hora 25. ¡Cómo se funden y confunden la muerte y la fiesta! A él dedicamos este programa, en el que también hubo tiempo de recordar nuestro paso por la Fiesta.

sábado, 16 de mayo de 2015

Sobre La mujer de las rosas de La Hora 25

Comentario por: Jenny Giraldo
@jennygiraldo
Escrito para la revista EntreActos


Por profunda y fatal que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos hayan arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo  conservemos, de lo que antes éramos, una fina  capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar  viviendo, así, en silencio”.
 H. Murakami 
Sputnik, mi amor
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Me sorprendió escuchar que esta obra es, también, un homenaje a las mujeres que esperan a sus desaparecidos. Pues la muerte no siempre está mediada por el acontecimiento de morir en el sentido orgánico de la palabra; morimos muchas veces y de muchas formas; morimos para unos pocos o para unos cuantos o para uno. También morimos simbólicamente, cuando nos vamos o nos arrebatan de ese lugar al que pertenecemos y de esos seres a los que amamos y con quienes nos acompañamos. Y aunque en La mujer de las rosas hay indicios de muerte física, como un cuadro pintado con rojo sangre o una presencia lívida que transporta el cuerpo de un niño, es probable que también se hable de otra muerte; eso explica quizás el hecho de que el fantasma crezca, envejezca, que no sea inmóvil en edad y tamaño: “Algo muerto que parece por momentos vivo aún / Un sentimiento suspendido en el tiempo / Como una fotografía borrosa / Como un insecto atrapado en ámbar”. Estos símiles de un fantasma, escuchados en la introducción de la película El espinazo del diablo, son figuras que no crecen, que se suspenden. Pero el fantasma de esta obra va caminando al lento ritmo de los años, pues quizás, va tomando la forma y el tamaño de la ausencia que en sí mismo representa.

Cuando Farley Velásquez, director del Teatro La Hora 25 y de esta obra, leyó el cuento de Gabriel García Márquez llamado “Alguien desordena estas rosas”, por sugerencia de Héctor Gallego Lorsa, un director de Medellín, su sensación fue de imposibilidad. ¿Cómo poner en diálogos un texto literario que se logra sólo con imágenes? ¿Cómo traducir a palabras esa atmósfera y esa compañía que se leen densamente silenciosas? La respuesta fue un teatro silente: una escena cuya fuerza está en el movimiento, en las miradas, en los pasos. Algún grito sutil, una frase clave y ya está. La dramaturgia de La mujer de las rosas es una dramturgia del cuerpo y del espacio. El texto está puesto en los movimientos y lo que sabemos de los personajes no es lo que dicen sino lo que hacen.

Es entonces través de esos movimientos: pasos, portazos, caídas, saltos, trotes, unos brazos extendidos, una danza contra la pared, que se presenta el recorrido cronológico que nos lleva de la infancia a la vejez. Diez generaciones de niños han actuado ya para esta obra, interpretando, de manera verosímil, el recuerdo de esa mujer que languidece sentada en una silla mecedora y acumula polvo mientras sus huesos se desmoronan.

“Alguna vez, yendo a un viaje al campo, encontré a una viejita sentada en las afueras de su casa peinando su cabello largo y canoso. La miré y se me grabó esa imagen. Al regresar, volví a encontrar a la misma mujer, la misma acción y ahí vi la imagen que me ayudó a resolver el paso del tiempo”; y es que como el teatro carece de una tecnología que le permita pasar un subtítulo que diga ’40 años después’ y, en este caso particular, la ausencia de texto tampoco permitía el uso de alguna figura literaria, de una expresión, de una palabra mágica que nos lleve a los espectadores cuatro décadas más adelante, la resolución debía estar en una figura concreta, una imagen poética, un silencio activo: eso hace la mujer cuando, tras una ventana, comienza a peinar su cabellera mientras un polvillo blanco comienza a cubrirla. Nieve, quizás o, mejor, años. Como en esa canción popular que dice: “se está poniendo blanca toda mi cabellera, la nieve de los años me está cayendo ya…”

Y es aquí cuando dice Velásquez que el teatro es, ante todo, “un encuentro de humanidades”. La viejita del camino no supo lo que hizo y cuánto le aportó a la construcción de esta obra. Y, a pesar de las desavenencias con Gallego Lorsa –una discusión sobre la autoría de la obra–, fue él quien sembró en este director la semilla de esta propuesta. Y los veinte niños, y las actrices y los músicos que compusieron y cada hombre y mujer que siembra, corta, empaca y distribuye los cientos de flores que están en el escenario: todas son las humanidades que se congregan en un montaje de unos 70 minutos de duración.

“¿Cuándo morirá esta obra?”, le pregunto a Farley Velásquez. “Esta obra está muerta ahora mismo, porque sólo vive en el momento en el que es representada”, me responde él. El teatro se concreta en el instante, en lo que actores, técnicos y público logran ahí mismo, en un presente simple, compuesto y progresivo que no olvida la existencia de los demás tiempos gramaticales. El pasado en el que se crea, se ensaya, se escribe y el futuro en el que se encuentra la memoria en la que quedará estampada la obra. La mujer de las rosas, al igual que cualquier obra de teatro, conjuga estos tiempos, pero en este caso, además, deja ver de manera concreta el tránsito de la niñez hacia la adultez, la vejez y la muerte.

Ya son 17 años con La mujer de las rosas como parte del repertorio del Teatro La Hora 25. Se puede ver como una serie de imágenes fotográficas que hablan de la soledad, la muerte y la memoria. Las puertas resuenan, las hojas secas crujen, las flores huelen; en últimas, es una obra que, cuadro a cuadro, se siente.

Teatro El Fisgón, grupo que dirigía
Héctor Gallego Lorsa y que montó (con
FarleyVelásquez) por primera vez
esta obra.
“Así está en el mecedor desde hace veinte años, zurciendo sus cositas, meciéndose, mirando hacia la silla, como si no cuidara al niño que compartió su infancia, sino al nieto inválido que está aquí, sentado en el rincón desde hace cuarenta años. Es posible que cuando vuelva a bajar la cabeza pueda retirar las rosas. Iré hasta la colina y regresaré a mi puesto, a esperar el dla en que ella no vuelva al cuarto y cesen los ruidos en la pieza vecina. Entonces tendré que salir otra vez de la casa a avisarle a alguien (si es que entonces existirá alguien) que la señora de las rosas, la que vive sola en la casa arruinada está necesitando cuatro hombres que la conduzcan a la colina. Tal vez entonces se sienta satisfecha, cuando sepa que no es el viento invisible lo que todos los domingos llega hasta su altar y le desordena las rosas”.

Alguien desordena estas rosas 
Gabriel García Márquez

miércoles, 11 de marzo de 2015

CasaTomada y el microteatro en Medellín

Robinson Duque, director de CasaTomada, nos acompañó en esta emisión de Cuarta Pared, para dejarnos conocer sus ideas sobre el microteatro, un formato teatral que, según dicen, comenzó aproximadamente en el año 2008.


lunes, 28 de abril de 2014

Shakespeare en Medellín

El 23 de abril celebramos 450 años del natalicio del dramaturgo William Shakespeare. Nacido en Inglaterra y autor de obras célebres como Romeo y Julieta, La Tempestad o Hamlet, Shakespeare sigue siendo un referente fundamental para el teatro occidental. En Medellín, algunos grupos han tomado sus obras y las han traído a nuestro entorno y contexto y de esto fue que hablamos en la emisión 23 de nuestro programa.

En esta emisión, conversamos con Farley Velásquez, director de Teatro La Hora 25, quien ha dirigido cinco montajes basados en obras del inglés: Hamlet en los tiempos del ruido, The new gangsters, Ricardo III, El Rey Lear y Romeo y Julieta. También presentamos una nota con Álvaro Narváez, director de De Ambulantes, quienes han trabajado durante ocho años un montaje basado en Romeo y Julieta, llamado Tribuna Capuleto.

Por último, en Otras voces y Bibliomancia, rendimos nuestro homenaje al escritor colombiano Gabriel García Márquez, quien falleció el jueves 17 de abril.