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viernes, 4 de diciembre de 2015

La "nueva" casa grande del Matacandelas

En esta emisión nos acompañó Diego Sánchez Múnera, actor del Teatro Matacandelas. Con él conversamos sobre la nueva sala con la que hoy cuenta su sede (o su casa) y las aventuras y desventuras para llegar a ella.

Además, conocimos detalles sobre cómo se hizo La casa grande, su más reciente obra, basada en la novela sobre la masacre de las bananeras escrita por Álvaro Cepeda Samudio y publicada en 1962.

 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Comentario Express: El país de las mujeres hermosas, de Hora 25


Fotografía: Elvis Zapata



Obra: El país de las mujeres hermosas
Grupo: Teatro La Hora 25
¿Dónde la vio? En Teatro La Hora 25
¿Cuándo? El viernes 23 de octubre

Por: Laura Giraldo García









Si me voy antes que vos
si es así que está dispuesto
quiero que tus noticias
hablen del aire y del sol
Jaime Roos y Mercedes Sosa

Mi casa se vuelve a caer
Mis flores se mueren de pena
Mis lágrimas son charquitos
Que caen a mis pies
Bebe


Ya antes había visto puestas en escena del teatro La Hora 25, en el Pablo Tobón, en el Lido pero nunca en la propia sala del teatro y… ¡tremenda obra con la que me recibe esta sala! “El país de las mujeres hermosas”, obra que ha estado en temporada estos últimos días y que se hace como homenaje a su dramaturgo y director Farley Velásquez.

Al entrar en la sala recordé de inmediato aquella primera obra que vi de este mismo grupo en el Teatro Pablo Tobón Uribe, hace ya bastantes años. La obra se llamaba Electra y el escenario era de un polvo blanco que, desde donde yo estaba ubicada, parecía sal. Bien, este escenario es similar, una arena blanca y suave, piedras en un extremo, unos troncos de árbol y una pileta de agua son los elementos que la conforman y sobre éste cuatro mujeres, las mujeres hermosas que aluden al título de la obra.

Se hacen llamar Abril, Octubre, Junio y Septiembre y cada una de ellas es el rostro, el cuerpo y la voz de mujeres que han sido víctimas del conflicto armado de nuestro país, mujeres que han padecido la vida y sus desconciertos. Abril representa a una actriz de teatro que se suicidó en el año 2005, Octubre es una mujer asesinada en una masacre perpetrada por paramilitares en Apartadó, Antioquia, Junio, una pequeña niña araucana asesinada por las fuerzas armadas de Colombia y, finalmente, Septiembre quien representa a una mujer que lleva más de 25 años buscando a su marido desaparecido.

Con este panorama, la obra permite extraer un sinnúmero de reflexiones frente a la realidad del país, preguntas, afirmaciones, llanto, más preguntas frente a esto que pasa, más incomprensiones frente a la guerra y al dolor que viene con ella. Porque “El país de las mujeres hermosas” puede ser una obra interminable. Porque es la mujer en medio del conflicto, esa mujer vulnerable ante un fusil pero fuerte ante la vida, resistente ante el dolor.

Una de las cosas más sorprendentes de esta obra, a mi modo de ver, es la actuación de Junio, pues, en realidad, es una niña la que actúa, Emiliana es su nombre. Es verla al lado de otras tres mujeres y sentir algo diferente en la puesta en escena, una voz infantil narrando una historia en la cual la protagonista era una niña; es conmovedor y absolutamente bello.

El agua y el fuego también son elementos que aportan a la construcción de las historias, van apareciendo sutilmente y se van haciendo presentes en la musicalidad de la misma, junto con otros sonidos que van emergiendo, letras de canciones que se conjugan con cada historia y que, al escucharlas, incluso en la voz misma de las actrices, algo más sucede en esta intimidad teatral.

Poesía, belleza e historia son tres palabras (y sé que son pocas) con que definiría a esta obra que tanto logró conmoverme.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Sobre "Labio de liebre" de Teatro Petra


"Labio de Liebre". Función en el Teatro Pablo Tobón Uribe. 

Teatro Petra pone en escena una historia que ha sido tejida con hilo delicado y una puntada muy fina. Llevar las consecuencias del conflicto armado al escenario no es un reto fácil de lograr, no a este nivel. La obra fue presentada el 9 y 10 de septiembre en el Teatro Pablo Tobón Uribe, con sala llena.

El argumento de “Labio de Liebre” es sencillo: Como en “Un cuento de navidad” de Dickens, el protagonista, Salvo Castelo (Fabio Rubiano), se encuentra en un país neutral purgando una irrisoria condena de tres años a casa por cárcel, por someterse a la justicia transicional a cambio de confesar sus crímenes. Mientras cumple su sentencia, es atormentado por los espectros o recuerdos de la familia Sosa y de una periodista, Roxy, a quienes asesinó hace quien sabe cuantos años. Lo único que estos seres quieren es que Castelo los recuerde, diga sus nombres y entregue el lugar donde están enterrados. Aunque pereciera que las víctimas piden ser reconocidas, en realidad es el remordimiento el que cobra la deuda con su memoria, con el perdón.

Pero este es un simple resumen, que no alcanza la complejidad de la historia que llevan a escena los personajes. La obra nos dice la verdad en la cara, nos cuenta detalles grotescos y nosotros nos reímos, reímos porque no tenemos otra opción. Cuando la realidad se cuenta en tono de franqueza se convierte en absurdo, pero no deja de ser cierta. Reímos porque nos da vergüenza no querer o no saber qué hacer para cambiar las cosas.

No mencionan lugar, pero debe ser Colombia. No dicen bando pero tal vez sea paramilitar. No dicen hace cuanto, pero demás todo que está sucediendo justo ahora. Las víctimas no son solo personas: vacas, gallinas y perros también exigen justicia. Y sorpresa: las victimas también son victimarios.

A “Labio de liebre” no le cabe un elogio más. Es una pieza maestra, no solo es su dramaturgia, también en su escenografía, en su vestuario, su utilería y sobre todo en su actuación. No es posible asimilarla de inmediato, sin un tiempo para digerirla, te exige un par de días porque además no te la puedes sacar de la cabeza tan pronto.

Es una obra necesaria para estos tiempos que estamos viviendo. Ojalá esta obra la viéramos todos. No solo colombianos, todos los terrícolas, donde hay algunos que son peores que Castelo, que no parecen humanos. Que la vea todo el ejercito, toda la guerrilla y todos lo paramilitares, a ver si como a Hamlet y a Castelo los visitan los espectros de sus muertos, los dueños de sus remordimientos.

 Hay una gran destreza en la manera como fue llevada esta obra hasta lo que es hoy en día, luego de tres años de preparación. Creo que ya sabemos que se puede hacer teatro con contenido político sin sacrificios estéticos ni dramáticos, sin caer en el panfleto, solo encontrando un todo adecuado para contar los hechos tal cual, para decir la verdad.

Hay una línea que escribió Martín Caparros para el cierre del primer capítulo de su libro “El Hambre” (otra historia durísima y real) y que cabe apenas para cerrar este texto: “¿Cómo carajos conseguimos vivir sabiendo que pasan estas cosas.”

Opinión de la invitada

Esta vez, luego de doce obras, la invitada fue elegida a dedo. Yanneth Santamaría Ramírez es Comunicadora social - periodista, trabaja en Empresas Públicas de Medellín, es gran conocedora del cine, excelente editora, patinadora dos veces por semana, hábil lectora (lee dos hojas por minuto), madre maravillosa, magnífica conversadora, de un temido sarcasmo y además tengo el gusto de ser su esposo.

Luego de la obra, hablamos largo rato de ella y coincidimos en que es una pieza contundente. Pero aquí están sus opiniones:





jueves, 17 de septiembre de 2015

Fabio Rubiano nos habla de Labio de Liebre



Pasó por Medellín una obra que ya va dejando huellas en los espectadores del país y en la historia del teatro nacional. Labio de Liebre, de Teatro Petra, dirigida por Fabio Rubiano Orjuela. Él aceptó nuestra invitación y nos permitió atravesar la Cuarta Pared para conversar con él sobre esta propuesta.

viernes, 28 de agosto de 2015

Comentario Express*: Mariela Navas

Por: Andrea Giraldo García

Obra: Mariela Navas
Grupo: La Máquina Poética (España)
¿Dónde la vio? En Exfanfarria Teatro
¿Cuándo? El jueves 27 de agosto

Mariela Navas fue víctima del conflicto armado colombiano desde 1998 hasta 2012, y aún hoy continúa padeciendo los efectos del desplazamiento al que fueron forzados ella, su esposo y sus dos hijos, cuando debieron abandonar su casa y todas sus pertenencias en un municipio antioqueño, viéndose obligados a vivir en el agreste ambiente urbano – primero, Medellín y luego, “La Capital”.

A diferencia de otras obras “interactivas”, en las que el público es sometido a una especie de ridiculización por parte de quienes realizan la obra, “Mariela Navas”, del Teatro La Máquina Poética, de España, vincula al público en sus relatos de una forma amigable y que invita a estar mucho más conectados con lo que ocurre en el escenario. 

Durante aproximadamente una hora, Mariela relata su historia a “la visita” (los espectadores), utilizando una narrativa que le permite ir y regresar en el tiempo, de modo que es posible observar los contrastes entre su niñez feliz, junto con su hermano, ahora desaparecido por causa de un grupo armado (¿legal o ilegal?) y su vida de mujer adulta (poco más de 20 años), casada y con dos hijos; entre su vida como campesina y su vida como desplazada en la ciudad.

Creo que esta obra muestra un reclamo social y político frente a la realidad de los numerosos desplazados que ha dejado el conflicto armado en el país. El hecho de haber sido violada, desplazada, de haber perdido familiares y amigos, no puede ser ahora una razón para detenerse en la vida; es necesario continuar cada mañana, no importa dónde ni cómo, hay que seguir. Me impactó inmensamente el texto y, sobretodo, la forma en que éste personaje lo transmitía: una mujer hablando de ese pasado, con la misma serenidad con que saludó a su visita y se dispuso a servirnos tinto y a amasar arepas. Me rehúso a creer que sea posible hablar de esa manera después de haber sido víctima en este país. Me rehúso a creer que ante el silenciamiento de tantas voces la única esperanza material sea la voz del río (recuerdo aquí esa impresionante obra del Teatro La Candelaria, “Si el río hablara”) cuando éste deje salir a todos los que han sido arrojados en él.

Asimismo, me rehúso a creer en una política que no incluye a las víctimas. En cierto momento de la obra, pensé que se trataba de un rechazo hacia el proceso de paz que se desarrolla actualmente, pero al finalizar, una voz en off confirma el apoyo de Mariela – de todas las “Marielas” – a este proceso. Sin embargo, la esperanza de un futuro en paz está atravesada por la rabia y el desconsuelo que siente esta mujer al ver que es más fácil que en las negociaciones estén los victimarios que las víctimas.

Esta obra, dedicada a todas esas Marielas Navas que hay en Colombia, es un contundente llamado de atención para no olvidar, para hacer memoria, para evitar que se repitan las incontables atrocidades con que este conflicto ha dejado su huella en el país.

*Comentario Express es un ejercicio que queremos hacer durante la Fiesta de las Artes Escénicas y que consiste en escribir, tan pronto como podamos, nuestras apreciaciones y emociones con respecto a las obras que vamos viendo. ¡Esperamos que lo disfruten!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Un discurso a favor del Teatro como servicio a la humanidad

¿Han pensado alguna vez que el teatro podría ser una herramienta muy poderosa para la paz y la reconciliación? Mientras las naciones gastan colosales sumas de dinero en misiones de paz en zonas de conflictos bélicos por el mundo, se presta muy poca atención al teatro como alternativa personalizada para la gestión y transformación de conflictos.

¿Cómo pueden los ciudadanos de la madre tierra alcanzar la paz universal si los instrumentos que se emplean provienen de poderes externos y aparentemente represivos?

El teatro impregna sutilmente el alma humana presa del miedo y la desconfianza, alterando su propia imagen y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y, por tanto, para la comunidad. Puede aportar significado a la realidad diaria mientras previene un futuro incierto. Puede participar en temáticas de política social de forma sencilla y directa. Al ser integrador, el teatro puede presentar experiencias capaces de transcender las ideas erróneas preconcebidas.

Además, el teatro es un medio probado de progreso y defensa de las ideas, que mantenemos y por las que estamos dispuestos a luchar cuando no se respetan, de forma colectiva.

Para anticipar un futuro de paz, debemos comenzar usando medios pacíficos que busquen comprender, respetar y reconocer las aportaciones de cada ser humano en la tarea de esta búsqueda de la paz. El teatro es ese lenguaje universal a través del cual podemos promover mensajes de paz y reconciliación.

Jessica A. Kaahwa.

Día Mundial del Teatro, 2011.